ENTREVISTA DE PAGONT
ADOLFO LACASA “GOFI” EL MAGNÍFICO HUMORISTA CREADOR DE “ANICETO”
Cada día es más gratifi cante entre las diversas noticias contemplar el chiste de GOFI sirviendo como antídoto, quien con fi na sátira y mejor humor, nos hace esbozar una sonrisa ya a primeras horas de la mañana ayudándonos por unos momentos a olvidar los habituales sinsabores de esta sociedad. Se trata del veterano y por todos conocido vecino del barrio de Santo Domingo y San Martín, Adolfo Lacasa Sesé, a quien además se debe buena parte de lo que actualmente son las fiestas de este populoso colectivo urbano, a las que dedicó muchas horas de su juventud y que ahora recuerda con nostalgia.

Adolfo Lacasa Sesé “Gofi ”. (Foto Pedro Agón)
¿Cómo surgió tu vocación de humorista?
Yo creo que fue a través de participar en la elaboración de los programas de fiestas del barrio y de alguna peña. Allí es donde comienzo a destapar mi vena humorística. Las coplas que hacía para el programa, al igual, que las que improvisaba en las rondas a las mairalesas y además, siempre llevaban algo de humor y esto me fue llevando a lo otro.
Suponemos que ya de chaval harías reir a la gente...
Pues la verdad, de más crío me gustaba contar chistes y hacer alguna que otra imitación. Mis familiares en aquella época, no lo pasaban mal conmigo. Pero, vamos, mi fuerte está visto que estaba en el papel impreso que no tardó en llegar.
Fue tu inicio en Nueva España.
Tú casi lo sabes igual que yo. Pues fuiste el que en el año 80, le pasaste al entonces director, Juan Antonio Foncillas, unos trabajos mios, que me llevaron a debutar un domingo de marzo. Al principio fue un chiste cada domingo, en julio fue casi diario y en octubre ya empezó a ser uno cada día hasta abril del año 83, siendo directora Rosa Paz Macazaga, que lo dejé.
¿Cúal ha sido tu trayectoria en este Diario?
Enlazando con la anterior pregunta, son unos seis años los que estoy sin publicar chistes en el diario (83-89). Verano del 89, regreso al Alto Aragón de la mano de ese gran director y mejor amigo, Antonio Angulo, con un chiste diario y una columna titulada “Los 10 pensamientos”, dentro de las denominadas páginas de verano. En octubre ya paso a la página de Opinión hasta hoy, con la única salvedad, de haberse jubilado Antonio y haber dejado el testigo, a ese compañero de tertulia por el año 89, en Antena 3 Radio, y que se interesó por mi vuelta al ahora Diario del Altoaragón, que no es otro que el actual director y también buen amigo, Javier García Antón.
¿Cómo haces para crear cada día un chiste?
La verdad, tengo muchos colaboradores. El Concejal de turno, el estornino del parque, el socavón de mi calle, la rotonda sin escultura, la baldosa que hace danza...
¿En alguna ocasión te has quedado en “blanco”?
Si. Y le pregunté por lo de la “autovía”. ¿No se si me has preguntado, si me he quedado en “blanco” o con “Blanco”?.
También sale “Aniceto” en la revista 4 Esquinas.
En la revista de Huesca “4 Esquinas” colaboro desde el número 2, ininterrumpidamente. Fue en el año 88, que José Antonio Bellosta me rescató del dique seco en cuanto a publicar, se refi ere. Aqui ya son chistes también.
¿Algún chiste te ha creado problemas?.
Siempre pasa alguna cosa. Pero en cuanto al gráfi co diario”, creo que no. Alguna vez donde si ha habido algún problema ha sido con esa página dominical denominada “El Libelo”, que creamos el siempre recordado y gran amigo, José Manuel Porquet y un servidor, en noviembre de 1989.
¿Cuántos has contabilizado hasta ahora?
No llevo la cuenta. Pero en tres años, de la primera época y cerca de veintidos en la segunda, ya son chistes. Si a esto le sumamos los cerca de 900 “Libelos” y las columnas deportivas de los lunes, se pueden contar por miles las publicaciones.
¿Cuál de ellos recuerdas con mayor agrado?
A mi particularmente me gustan todos. Eso si, cuando más disfrutas es cuando hay temas en los cuales te puedes lucir. Recuerdo uno que al parecer gustó mucho, que decía algo así. “Por mi no se preocupe señor, Morlán. Yo para lo que quiero la autovía es para ir a ver toros a Barcelona”.
¿Qué otras colaboraciones haces o has hecho?
Además de las anteriormente citadas, alguna que otra colaboración vengo haciendo en diferentes programas de fiestas de pueblos o de algún otro barrio de la ciudad, sin olvidad, por supuesto, los ya tradicionales villancicos, que voy a cantar a la tertulia de la Cope, por Navidad.
¿Y la poesia desde cuando la practicas?
Yo siempre digo, que soy “coplero” y malo. Eso sí, me encanta hacer coplas de ronda. Algunas de ellas ya se cantan hasta en las rondas de San Lorenzo, San Vicente y, por supuesto, en la de San Martín.
Además, todo el barrio te recordamos formando parte de la comisión de fiestas ¿Cuántos años dedicaste?
Mi comisión a la que yo pertenecí, organizó las fiestas del (74 al 82). Recuerdo que debutamos con cuatro días de fiestas y 300 pesetas que pusimos cada uno del bolsillo, y las dejamos con nueve y alguna perra. Fueron nueve años llenos de emociones que no se olvidan.
¿Con qué compañeros compartiste esta responsabilidad?
Creo recordar que la primera comisión la formamos: Ramón López, Celestino Pardo, Carlos Valero, José María Felipe, Santiago Sampietro, Carlos Pardo, José Luis Marquina, Antonio Brusau, Antonio Mañas, Antonio Orús, Javier Ferrer, Antonio Gayán, Ramón Gayán, Vicente Fermosella, Jose Luis Escar, un servidor, Adolfo Lacasa, y el recordado Paco Mur.
¿Y posteriormente, quienes ingresaron?
Después se fueron uniendo, Jorge Naya, Nicolás Guillén, Antonio Cajal, Carlos Lacasa, Fernando Tuda, Pepito Mairal, Julio Brusau, Jesús Pardo y Luis Calvo, Jesús Palacio, José Miguel Sistac y Carlos Luna, que junto con otros miembros, organizaron el San Martín de 1983.
Es evidente que vosotros disteis a los festejos un impulso realmente dinamizador...
Recuerdo que lo primero que hicimos fue poner a las mairalesas en foto en el programa, detalle éste, que fue muy del agrado del vecindario. El baile lo hicimos en un bajo de una obra de Ramón y Cajal, y los cabezudos y alguna chocolatada, ya se empezaron a hacer por Tenerías. La cosa es que quisimos empezar a hacernos con el “Barrio Nuevo”. Se me olvidaba, hicimos Presentación de las Mairalesas, con mantenedor, que fue José Luis Callén y un concierto de guitarra a cargo de Antonio Orús.
¿Qué otras innovaciones hubo?
En siguientes años las mairalesas pasaron a ser cuatro. Y en el año 78, coincidiendo con el Año Internacional del Niño, San Martín contó
por primera vez con mairalesas infantiles. Paellas, tostadas, patatas, bocadillos, huevos fritos, arroz con leche, chocolatada, mezcladillos y hasta quemadillos. Con razón se decía, que San Martín, eran unas Fiestas “a la carta”.
¿A qué dedicasteís mayor atención?
Intentamos cuidar todo. Buenas portadas en los programas, actos para niños, Jornadas para la Tercera Edad, dianas con la Banda Militar, y esa “cena de los casados” que comenzó con 30 parejas en el Sandoma, y que se ha hecho tan grande... En fi n, son recuerdos que te llenan de orgullo. Ese aumento de las fiestas a nueve días; 5 por San Martín y 4 por Santo Domingo, que digo yo.
En uno de aquellos “Sanmartines” el mantenedor fue el recordado Julio Brioso.
Es un acto, el de la Presentación de las Mairalesas, que siempre nos gustó cuidar. En efecto, por allí pasó, el gran amigo, Julio. Del que no hace mucho, decía una señora: Mira, “el del Callejero”, y sin “calle”. Entrañable vecino de la calle Heredia y primer presidente de la Asociación Vecinal del Barrio. Un amigo que siempre estaba presto a colaborar en todo.
Tu también fuiste miembro de la Junta.
Efectivamente. Fui fundador de la Asociación de Vecinos “Juan de Lanuza” y primer secretario. También pertenecí 5 años a la Comisión de Fiestas del Ayuntamiento (78-82). Y para mayor honra y orgullo nací en la Travesía del Espino.
¿Y que nos dices del “Gran Delfín”.

Me viene a la memoria las juergas infantiles y no tan infantiles, que organizábamos en la Plaza del Justicia, donde, Delfín Canudo, el “Gran Delfín”, de Alcalá del Obispo, se hacía dueño del tablao con sus rancheras y chistes. Recuerdo también la leña que en su furgoneta traía para hacer la paella del primer domingo de las fiestas. Un hombre que, sin lugar a dudas, tenía más “vuelo”, que el aeropuerto de su pueblo.
“Gofi ” en el cobajo de la calle Lanuza digujando un chiste. (Foto Pedro Agón)
¿Con que presupuesto contábais en aquellos tiempos?
Pues la verdad, no lo recuerdo. Lo que si te puedo asegurar es que no era un presupuesto de Patrimonio, pero nosotros hacíamos que pareciera. Con poco, hacíamos mucho. Nuestro tesorero, Toño Brusau, era un lince. Su aportación, al igual que la de su familia, fué muy valiosa al concedernos sus locales para hacer esos actos gastronómicos que todavía perduran.
¿Os quedó alguna asignatura pendiente?
Hombre, Pedro, siempre te quedas con las ganas de poder haber hecho algo más. Pero yo creo que nuestro caminar por las Fiestas estuvo muy lleno de novedades. Desde la Procesión Ofrenda al Santo, pasando por las fiestas en la ermita de Salas, hasta los tres días de rondas que cuenta en la actualidad el Barrio. Nos quedó en el tintero, no haber hecho luminoso el cartel de Viva San Martín y no haber vestido de Armani a los cabezudos.
¿Qué es lo que más te gusta de este Barrio?
Su ubicación y sus gentes. Esto es el centro de Huesca. Tenemos la Universidad, un Parque, también de bomberos, la plaza de toros, calles peatonales, la Muralla..., y en cuanto a sus gentes, hay que quitarse el sombrero lo bien que siempre se integran los nuevos vecinos que van llegando. Esa tertulia vecinal de la “calle larga de San Martín”; sigue viva en cualquier parte del Barrio y esto no se cambia por nada.
¿Y lo que menos?
El que no pueda ir recto desde mi casa a la plaza de Navarra, ¿Y dónde vives? En las plazas de San Voto, San Félix y “Santa Paciencia”. Y otra de las cosas que sigue sin gustarme, es que nuestro Patrón, siga todavía sin tener nada a su nombre.
¿Se te ocurre alguna idea sobre esto?
Se dijo que el puente sobre el Isuela que se construyó junto a la huerta de Barbereta, llevaría el nombre de “Puente de San Martín”. Pero nunca más se supo. La cosa tiene arreglo. El ajardinado interior que se halla en las huertas de Mendoza y El Gallo, bien podría llamarse “Parque de San Martín”. Sería muy histórico, que se dice ahora, poder inaugurarlo el once, del once, del once.
¿Que le pides a la nueva alcaldesa, Ana Alós?
Más que pedirle, le deseo suerte. Pero si hay que pedir algo. Una rotonda, pues tenemos pocas, un bolardo, pues de eso todavía no tenemos un árbol con estorninos, pues nos falta, y ya se qué lo de los bienes es un tema complicado. Pero mire si se puede hacer algo por ese “bien” que es de mi barrio, y ahora no. Ermita de Salas, creo que se llama.
Pon el punto fi nal con alguna curiosidad.
Hay muchas, pero recuerdo dos. Primero la divertida que acabó bien. Celebrábamos en la Plaza del Justicia la I Calzoncillada, Fiestas de San Martín, y las bases decían que era imprescindible que el corredor usara calzoncillo tradicional. En el recuerdo queda el cambio de calzoncillo que detras de un camión tuvo que hacer un famoso atleta oscense de la época con su padre, para poder correr.
¿Y la otra?
La triste fue el día en que un camión nos tiró una farola de Ramón y Cajal al chocar la pluma que llevaba con una de las tiras de banderas que adornaban la avenida. Por suerte, no pasó nada. Pero el susto allí estuvo patente.
- Pedro Agón Tornil -

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